Las reformas a la Ley de Zonas Francas no beneficiarán a las trabajadoras de maquilas

En octubre de 2011 se anunció que el Ministerio de Economía y la Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas (CAMTEX) habían llegado a un acuerdo para reformar la Ley de Zonas Francas, donde se asientan las maquilas textiles del país.

Esta normativa establece las exenciones fiscales a las empresas que se asientan en estos lugares. Estas fábricas no pagan impuesto sobre la renta ni municipales ni por transferencias. Hasta ahora, el criterio utilizado para que no pagaran era el monto de sus exportaciones, algo que no es legal según las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que dio a El Salvador un plazo hasta el 1 de enero de 2016 para que se cambiara.

 

Por ello, se pasará a tener en cuenta la inversión y el empleo que generan estas empresas. Los contratos para la exención de impuestos duraran como mínimo 15 años y se podrán ampliar hasta los 40 años.

Sin embargo, esta reforma no servirá para mejorar las condiciones en que las empleadas de estas empresas trabajan. Las trabajadoras de maquilas, uno de los sectores que mas vulnerados ven sus derechos humanos en sus empleos, no obtendrán ningún beneficio de este proceso.

Es mas, la reforma pactada por gobierno y CAMTEX elimina el artículo 29 de la actual ley, que establecía que las empresas perderían los beneficios fiscales si tenían denuncias por incumplir el Código de Trabajo. Aunque eso no se ha venido cumpliendo, es una conquista que se consiguió cuando se aprobó la actual ley con la lucha de sindicatos y organizaciones que apoyan a las trabajadoras de la maquila.

Según Montserrat Alvarado, coordinadora de la organización Mujeres Transformando, la reforma a la ley pactada por el gobierno y la gremial del sector textil elimina incluso esa referencia, con lo que las empleadas quedan aun más desprotegidas.

Además, ese acuerdo de reforma entre sector privado y gobierno fue tratado con sumo secretismo, según denuncia Alvarado.

La activista explicó que tanto su organización como otras que trabajan con las empleadas de las maquilas se han sentido muy decepcionadas por el papel que ha jugado este gobierno en este asunto. Al ser el primero de izquierda en la historia del país, pensaron que defendería mejor los derechos de las trabajadoras.

No obstante, las prioridades son, según su criterio, defender intereses de grandes empresas transnacionales y del sector textil de El Salvador, muy rico y poderoso.

El pasado lunes 21 de mayo, el periódico La Prensa Gráfica publicaba una nota en la que sectores empresariales se quejaban porque la Asamblea no aprueba todavía estas reformas a la Ley de Zonas Francas. Según estas voces, la dilación de los diputados y diputadas está afectando la inversión en el país.

Sin embargo, Alvarado interpreta estas presiones como un intento por evitar que se introduzcan propuestas para otra reforma de la ley en la Asamblea.

De hecho, Mujeres Transformando, junto a otras ocho organizaciones, están finalizando la elaboración de una propuesta alternativa que se remitirá a la Asamblea en las próximas semanas.

Esta propuesta incluye reivindicaciones de las propias trabajadoras. Según Montserrat Alvarado, su principal importancia es que refleja que las trabajadoras de la maquila están perdiendo el miedo a organizarse y, sobre todo, están siendo cada vez más conscientes de sus derechos.

Gracias a la organización y la concienciación de las trabajadoras se puede explota otra forma de luchar por sus derechos.

Alvarado contó cómo un reportaje realizado en El Salvador por una televisión alemana sobre las maquilas que surten a la marca Adidas afectó gravemente la imagen de esa marca en su país.

La incidencia en las personas que consumen los productos textiles de este tipo de marcas en el primer mundo es un reto, y conseguirlo puede dar muy buenos resultados.